¿Qué errante laberinto, qué blancura ciega de resplandor será mi suerte, cuando me entregue el fin de esta aventura la curiosa experiencia de la muerte? Quiero beber su cristalino olvido, ser para siempre; pero no haber sido. Jorge Luis Borges.
sábado, abril 08, 2017
Micaela.
donde un hombre
evita matar,
evita dañar,
evita herir
de cualquier forma
a una mujer
uno debe comprender
que para llegar a ese sitio
se desencadenaron
miles de acciones,
de decisiones, de luchas
pero sobre todo
uno debe conmemorar
a aquellas hermosas vidas
vilmente arrebatadas,
que antes de partir
en un absurdo final
dejaron su luz
y también un solemne mandato:
que sus gritos alcancen
un lugar mucho más profundo
que la simple memoria.
sábado, noviembre 26, 2016
Ser
En el aire se condensa
algún resto de primavera
bajo los días de insomnio
donde siempre busca huir
esa ambigua referencia
al deseo de sentir
en amparo de las luces
que ofrecen resplandor
se hizo viaje el mismo suelo,
se hizo cielo el corazón
hacia el mar desconocido
de los sueños navegó
una sensación ajena
a la diáspora de hoy
quizá sea este el tiempo
de ser para siempre,
de sabernos sin razón,
de guardar en lo etéreo
el temor a lo sentido,
la distancia y ese instante
inconcluso de la noche
donde todo apareció.
viernes, septiembre 30, 2016
Plazo de gracia
no podían despojarse
de la interrogación,
del estudio inconstante
pero preciso de sus formas
parecía, por caso,
que nadie
bajo ese cielo de cemento
fuese al menos conciente
de la encrucijada,
de ese instante vital
donde no hubo disparos,
ni alarmas, ni ruidos,
ni banderas flameando,
ni batallas perdidas,
ni vencedores sonriendo
donde existieron, acaso,
algunas impolutas miradas
manteniéndose a flote
bajo el diluvio de preguntas
y, cuando no,
de algunos viejos temores
pero ellos, abstraídos
de la calle y de su desdén
decidieron prepararse
en muestra de buena fé
hacia un nuevo comienzo
y así se incorporaron
con sobrada timidez
a la realidad establecida,
"porque habría veranos
sin un sol de mediodía
hoy podremos alejarnos
o quizá no, todavía"
se dijeron sin decirlo,
con el frío entre las manos,
cruzando la ancha avenida.
El plazo de gracia
se había consumado
cuando finalmente
en la marejada fugaz del tiempo
soltaron sus barcos
amarrados de aire,
y en la multitud de la tarde
se reconocieron
perfectamente extraños
ante otra muerte
que esperaba inquisidora.
domingo, julio 03, 2016
Hilos
mi guitarra,
viejos apuntes
y una computadora
está mi casa,
está el cielo
durmiendo en mi terraza
(y están las nubes,
que también pasan)
está el reloj,
están mis sueños
está la tarde
buscando asilo
están las sillas,
estan los muebles,
están mis dedos
escribiendo
esto que escribo
está la muerte,
está el vino
está ese nombre
que nunca repito
está el infierno,
están mis libros
está el imperio
tejiendo sus hilos
está la suerte
y también el destino,
está el gran fuego
ya esparcido
está la noche
que trae consigo
las dos mitades
de aquel camino
está la vida
que es tan inmensa,
está el recuerdo,
está el sonido
está el refugio
en ese frío,
está tan cerca
mi desatino
está el deseo
más compulsivo,
y está ese miedo
a lo que he sido.
domingo, abril 17, 2016
Estrellas
las falsas últimas partes
del recuerdo
sin el coraje necesario
para derribar a los sentidos
cuando todo lo que sobra
nos falta los domingos,
en el abrazo partido
y la sonrisa deshojada,
en la breve primavera
que brillaba,
en nuestro río
que encontró tormentas
cargadas de frío
en un alma sin descanso,
con el otoño en las manos
y el corazón entumecido
recuerdo
el momento
y no distingo
el sustento de los días
o este otoño sin abrigo
hoy estrellas fugaces
arderán en un cielo
que ya habré visto
sobre mi ventana,
esa misma
que no conoce
de rutinas
ni de hastío.
lunes, marzo 07, 2016
Rompecabezas
arrojó aquel encuentro
que tuvo tanto
de arrebatos
como de premios
y recuerdo que el aire
giró de pronto al sur,
quizá sabiendo
que era el momento
de no correr la voz
pero no parto de premisas
ni obedezco a los tiempos,
sólo recuerdo
ligeramente
que sentimos en la brisa
el indicio de los cuerpos
en un puente
de flojas maderas
el remache de unos besos,
de un "te llamo",
de un "ya voy",
apuntaron a un cielo
de distinto color
porque no somos uno,
porque apenas somos dos
juntando los pedazos
de nuestras historias,
de aquellas miserias
que burlan el sueño
y abrazan soledad
porque curtimos el llanto
con la agonía de la verdad
hoy buscamos
sin saberlo
una risa que contagia
en madrugadas de bar
o tal vez nunca sepamos
besar con ganas al olvido
y debamos conformarnos
con ser piezas
que no encajan
pero que
imprevistamente
se amoldan
sábado, enero 23, 2016
Ordenarse
implica levar el ancla
del cotidiano hastío,
del murmullo acongojado
en los restos de la tarde
uno encuentra
que es el hilo y el ovillo,
es el todo y las piezas,
mientras se zurce el vestido
de una nueva primavera
ordenarse
es reconocer
y reconocerse,
es soltar las amarras
amarrando lo suelto
es mirar
sin prisa el atardecer,
agradeciendo la risa
que al fin uno crea
cuando el equipaje
pesa pero no aplasta,
cuando el viaje
aleja pero enseña.
lunes, enero 04, 2016
1964
de un verde avinagrado,
quizá herida por el tiempo
y arrojada por extraños
que no hurgaron por dentro
ni siquiera con sus huellas
para encontrar desarmado
de algún relato,
el fragmento:
"Seis de enero
de mil novecientos setenta y cuatro.
Te abrazo sin cuerpo
y te espero sin tiempo.
Te lloro sin llanto,
y te busco en el sueño."
Volver
el mate de la mañana,
las tostadas y la miel
bajo un sol otoñal
que dio sustento
a tu dulce patio
de enredadera y río
con alguna canción
recorriendo los pasillos
en baile de acordes,
con sueños de orquesta
y me detuve ahí,
no quise ir más lejos
(y me olvidé del frío,
de la noche y sus encuentros)
jugué en un paño desvalido
por donde avisa mi suerte
que ya no hay más tiros,
y nunca más fue sencillo
volver al sueño
mientras no duermo,
volver a casa
donde no vivo.
sábado, noviembre 14, 2015
Momento III
se despertó enceguecida
de tanto sol de avenida,
y agosto que ardía por dentro
en el sopor del cemento
"porque nunca hay invierno
en un fuego de alma herida"
leyó, reconocida,
en esa figura espontánea
que nacía del relato
mientras cubría el retrato
para despejar la bruma
no hubo un cielo que resuma
su canción de despedida
iba silbando un rocanrol
que ya sonaba lejano
en esa calle a contramano
del olvido y de sus años
"porque nunca hay invierno
en un fuego de alma herida"
leyó, ya decidida
en el andén de otra ciudad
que no la estaba esperando.
lunes, octubre 19, 2015
Remolinos
en la noche del mar
que templaba el verano,
burlando a un destino
que hacía remolinos
en mi calma interior
hubo ruido, luces, nombres
y tanta algarabía
de efímera asunción
transcurriendo, allí, en el norte
que empecé a desconectarme
de mi trémula intuición
en la huída de la arena
con mis desahuciados pies
vi dormir a la luna en el agua
y me vi también
adormecer.
martes, septiembre 22, 2015
A veces
nos encontramos
en el pliego de una promesa,
o en la díscola certeza
de saber que habrá otra noche.
descubrimos
la indulgencia de las horas
que transitan mientras tanto,
en un cielo de mayo
que soñaba aquel abrazo.
perdemos
con encendido júbilo
la prisa
actuamos
con lisérgica pereza
el momento
a veces
mordemos el polvo
y a veces
lloramos sin dolor
a veces
chocamos con el desgano
y otra vez nos encontramos
en el pliego de una promesa,
o en la cruda sentencia
que emplazó una vez la suerte.
miércoles, julio 01, 2015
No es en vano
el vértigo de la duda
ni el resabio del pasado
acechando por los sueños
que con fuerza de razón
se encandilan
no es en vano
conocer del todo
el átomo disperso
que fabricó en la luna
aquel último deseo
de viajar en silencio
no es en vano
desechar la burla
de quien cree en el destino,
de quien obcecadamente busca
adecuarse a una promesa
o a un espejo vacío
no es en vano
(susurrabas)
jugar la última carta,
imaginarse en el tiempo
de la súbita distancia,
de la vívida armonía.
no es en vano
ser el mismo incendio
de un cuarto sin luz,
que detrás de las cortinas
escondía la verdad.
miércoles, enero 14, 2015
Los refugios
al igual que las certezas,
se han ido desvaneciendo
con el correr
de los (des)tiempos.
La madrugada repite
con el ruido de las hojas
en un mantra bien rezado
que sólo los valientes
debieron ser salvados.
Hemos desarmado la prisa.
Se articulan promesas
y sonrisas pasajeras
en nuevos rojos labios
que ahora callan,
que ya no resucitan.
Ya no habrá otro avistaje
a la oscuridad del alma
que nos descubre errantes;
el faro llevó consigo
junto a la luz, aquel puente.
Mañana seremos distintos.
jueves, septiembre 04, 2014
Observaciones
en la acuarela gris
de los cables de teléfono
bailando sobre las terrazas,
ejecutando una sinfonía
con inerte perfección
en la indiferencia,
en las plazas que contienen
el hastío de la tarde
sobre el ruido de remaches
y de sórdidas preguntas
en el temor del desvelo,
en la pequeña agonía
de los sueños más propios
con intensidad ajena
en la lucha,
en la inmensa paradoja
del valor contraído
en un absurdo destiempo
en la profundidad de la luz
que atraviesa los miedos
nos esperará,
tan sutil como inmutable,
aquel primer encuentro.
lunes, mayo 26, 2014
El futuro prometido
como intenso
que uno recuerde
de forma tan precisa
los puntos del mapa
que construyen el recuerdo
y si bien todo cuerpo
está por partes, incompleto
se enceguece la memoria
que reconstruye aquel tiempo;
doloroso pasatiempo,
imaginarse detenido
en aquel instante concreto
donde comienza una historia
que forma parte de la vida,
cuando se desconoce
el futuro prometido
y se adolece de temor
para consumirse
en la distancia
que trae el nuevo día.
martes, mayo 06, 2014
Momento II
sábado, abril 19, 2014
Momento I
Me cuento
una historia absurda
que luego descarto
me contesto
intrigado y solo
em las solapas del tiempo
me aconsejo
no ahogarme
cuando menos lo intento
me arrojo
me quiebro
me despido
pero nunca
me absuelvo.
lunes, marzo 17, 2014
Marzo
martes, marzo 11, 2014
Desván
también nos agobia
incluso más que el calor
en esas horas que apuñalan
y se dirigen en descubierto
hacia el flanco izquierdo
de la desesperación
cuando uno escribe con firmeza
en cuadernos invisibles
por enésima vez,
bajo angustiosas referencias
que nunca se ama por todo,
pero se ama a pesar de todo
(Y vos leías a Julio,
y yo pensaba en el tiempo)
mientras nos extrañamos
en silencio
contemplando fijamente
la quietud del desván
y las oscuras valijas
todavía a medio hacer.