una mañana imprecisa
arrojó aquel encuentro
que tuvo tanto
de arrebatos
como de premios
y recuerdo que el aire
giró de pronto al sur,
quizá sabiendo
que era el momento
de no correr la voz
pero no parto de premisas
ni obedezco a los tiempos,
sólo recuerdo
ligeramente
que sentimos en la brisa
el indicio de los cuerpos
en un puente
de flojas maderas
el remache de unos besos,
de un "te llamo",
de un "ya voy",
apuntaron a un cielo
de distinto color
porque no somos uno,
porque apenas somos dos
juntando los pedazos
de nuestras historias,
de aquellas miserias
que burlan el sueño
y abrazan soledad
porque curtimos el llanto
con la agonía de la verdad
hoy buscamos
sin saberlo
una risa que contagia
en madrugadas de bar
o tal vez nunca sepamos
besar con ganas al olvido
y debamos conformarnos
con ser piezas
que no encajan
pero que
imprevistamente
se amoldan
¿Qué errante laberinto, qué blancura ciega de resplandor será mi suerte, cuando me entregue el fin de esta aventura la curiosa experiencia de la muerte? Quiero beber su cristalino olvido, ser para siempre; pero no haber sido. Jorge Luis Borges.
lunes, marzo 07, 2016
sábado, enero 23, 2016
Ordenarse
ordenarse
implica levar el ancla
del cotidiano hastío,
del murmullo acongojado
en los restos de la tarde
uno encuentra
que es el hilo y el ovillo,
es el todo y las piezas,
mientras se zurce el vestido
de una nueva primavera
ordenarse
es reconocer
y reconocerse,
es soltar las amarras
amarrando lo suelto
es mirar
sin prisa el atardecer,
agradeciendo la risa
que al fin uno crea
cuando el equipaje
pesa pero no aplasta,
cuando el viaje
aleja pero enseña.
implica levar el ancla
del cotidiano hastío,
del murmullo acongojado
en los restos de la tarde
uno encuentra
que es el hilo y el ovillo,
es el todo y las piezas,
mientras se zurce el vestido
de una nueva primavera
ordenarse
es reconocer
y reconocerse,
es soltar las amarras
amarrando lo suelto
es mirar
sin prisa el atardecer,
agradeciendo la risa
que al fin uno crea
cuando el equipaje
pesa pero no aplasta,
cuando el viaje
aleja pero enseña.
lunes, enero 04, 2016
1964
El mar devolvió la botella
de un verde avinagrado,
quizá herida por el tiempo
y arrojada por extraños
que no hurgaron por dentro
ni siquiera con sus huellas
para encontrar desarmado
de algún relato,
el fragmento:
"Seis de enero
de mil novecientos setenta y cuatro.
Te abrazo sin cuerpo
y te espero sin tiempo.
Te lloro sin llanto,
y te busco en el sueño."
de un verde avinagrado,
quizá herida por el tiempo
y arrojada por extraños
que no hurgaron por dentro
ni siquiera con sus huellas
para encontrar desarmado
de algún relato,
el fragmento:
"Seis de enero
de mil novecientos setenta y cuatro.
Te abrazo sin cuerpo
y te espero sin tiempo.
Te lloro sin llanto,
y te busco en el sueño."
Volver
imaginé
el mate de la mañana,
las tostadas y la miel
bajo un sol otoñal
que dio sustento
a tu dulce patio
de enredadera y río
con alguna canción
recorriendo los pasillos
en baile de acordes,
con sueños de orquesta
y me detuve ahí,
no quise ir más lejos
(y me olvidé del frío,
de la noche y sus encuentros)
jugué en un paño desvalido
por donde avisa mi suerte
que ya no hay más tiros,
y nunca más fue sencillo
volver al sueño
mientras no duermo,
volver a casa
donde no vivo.
el mate de la mañana,
las tostadas y la miel
bajo un sol otoñal
que dio sustento
a tu dulce patio
de enredadera y río
con alguna canción
recorriendo los pasillos
en baile de acordes,
con sueños de orquesta
y me detuve ahí,
no quise ir más lejos
(y me olvidé del frío,
de la noche y sus encuentros)
jugué en un paño desvalido
por donde avisa mi suerte
que ya no hay más tiros,
y nunca más fue sencillo
volver al sueño
mientras no duermo,
volver a casa
donde no vivo.
sábado, noviembre 14, 2015
Momento III
En la quietud de la tarde
se despertó enceguecida
de tanto sol de avenida,
y agosto que ardía por dentro
en el sopor del cemento
"porque nunca hay invierno
en un fuego de alma herida"
leyó, reconocida,
en esa figura espontánea
que nacía del relato
mientras cubría el retrato
para despejar la bruma
no hubo un cielo que resuma
su canción de despedida
iba silbando un rocanrol
que ya sonaba lejano
en esa calle a contramano
del olvido y de sus años
"porque nunca hay invierno
en un fuego de alma herida"
leyó, ya decidida
en el andén de otra ciudad
que no la estaba esperando.
se despertó enceguecida
de tanto sol de avenida,
y agosto que ardía por dentro
en el sopor del cemento
"porque nunca hay invierno
en un fuego de alma herida"
leyó, reconocida,
en esa figura espontánea
que nacía del relato
mientras cubría el retrato
para despejar la bruma
no hubo un cielo que resuma
su canción de despedida
iba silbando un rocanrol
que ya sonaba lejano
en esa calle a contramano
del olvido y de sus años
"porque nunca hay invierno
en un fuego de alma herida"
leyó, ya decidida
en el andén de otra ciudad
que no la estaba esperando.
lunes, octubre 19, 2015
Remolinos
Brindé con torpeza
en la noche del mar
que templaba el verano,
burlando a un destino
que hacía remolinos
en mi calma interior
hubo ruido, luces, nombres
y tanta algarabía
de efímera asunción
transcurriendo, allí, en el norte
que empecé a desconectarme
de mi trémula intuición
en la huída de la arena
con mis desahuciados pies
vi dormir a la luna en el agua
y me vi también
adormecer.
en la noche del mar
que templaba el verano,
burlando a un destino
que hacía remolinos
en mi calma interior
hubo ruido, luces, nombres
y tanta algarabía
de efímera asunción
transcurriendo, allí, en el norte
que empecé a desconectarme
de mi trémula intuición
en la huída de la arena
con mis desahuciados pies
vi dormir a la luna en el agua
y me vi también
adormecer.
martes, septiembre 22, 2015
A veces
A veces
nos encontramos
en el pliego de una promesa,
o en la díscola certeza
de saber que habrá otra noche.
descubrimos
la indulgencia de las horas
que transitan mientras tanto,
en un cielo de mayo
que soñaba aquel abrazo.
perdemos
con encendido júbilo
la prisa
actuamos
con lisérgica pereza
el momento
a veces
mordemos el polvo
y a veces
lloramos sin dolor
a veces
chocamos con el desgano
y otra vez nos encontramos
en el pliego de una promesa,
o en la cruda sentencia
que emplazó una vez la suerte.
nos encontramos
en el pliego de una promesa,
o en la díscola certeza
de saber que habrá otra noche.
descubrimos
la indulgencia de las horas
que transitan mientras tanto,
en un cielo de mayo
que soñaba aquel abrazo.
perdemos
con encendido júbilo
la prisa
actuamos
con lisérgica pereza
el momento
a veces
mordemos el polvo
y a veces
lloramos sin dolor
a veces
chocamos con el desgano
y otra vez nos encontramos
en el pliego de una promesa,
o en la cruda sentencia
que emplazó una vez la suerte.
miércoles, julio 01, 2015
No es en vano
no es en vano
el vértigo de la duda
ni el resabio del pasado
acechando por los sueños
que con fuerza de razón
se encandilan
no es en vano
conocer del todo
el átomo disperso
que fabricó en la luna
aquel último deseo
de viajar en silencio
no es en vano
desechar la burla
de quien cree en el destino,
de quien obcecadamente busca
adecuarse a una promesa
o a un espejo vacío
no es en vano
(susurrabas)
jugar la última carta,
imaginarse en el tiempo
de la súbita distancia,
de la vívida armonía.
no es en vano
ser el mismo incendio
de un cuarto sin luz,
que detrás de las cortinas
escondía la verdad.
el vértigo de la duda
ni el resabio del pasado
acechando por los sueños
que con fuerza de razón
se encandilan
no es en vano
conocer del todo
el átomo disperso
que fabricó en la luna
aquel último deseo
de viajar en silencio
no es en vano
desechar la burla
de quien cree en el destino,
de quien obcecadamente busca
adecuarse a una promesa
o a un espejo vacío
no es en vano
(susurrabas)
jugar la última carta,
imaginarse en el tiempo
de la súbita distancia,
de la vívida armonía.
no es en vano
ser el mismo incendio
de un cuarto sin luz,
que detrás de las cortinas
escondía la verdad.
miércoles, enero 14, 2015
Los refugios
Los refugios,
al igual que las certezas,
se han ido desvaneciendo
con el correr
de los (des)tiempos.
La madrugada repite
con el ruido de las hojas
en un mantra bien rezado
que sólo los valientes
debieron ser salvados.
Hemos desarmado la prisa.
Se articulan promesas
y sonrisas pasajeras
en nuevos rojos labios
que ahora callan,
que ya no resucitan.
Ya no habrá otro avistaje
a la oscuridad del alma
que nos descubre errantes;
el faro llevó consigo
junto a la luz, aquel puente.
Mañana seremos distintos.
al igual que las certezas,
se han ido desvaneciendo
con el correr
de los (des)tiempos.
La madrugada repite
con el ruido de las hojas
en un mantra bien rezado
que sólo los valientes
debieron ser salvados.
Hemos desarmado la prisa.
Se articulan promesas
y sonrisas pasajeras
en nuevos rojos labios
que ahora callan,
que ya no resucitan.
Ya no habrá otro avistaje
a la oscuridad del alma
que nos descubre errantes;
el faro llevó consigo
junto a la luz, aquel puente.
Mañana seremos distintos.
jueves, septiembre 04, 2014
Observaciones
En el espejo,
en la acuarela gris
de los cables de teléfono
bailando sobre las terrazas,
ejecutando una sinfonía
con inerte perfección
en la indiferencia,
en las plazas que contienen
el hastío de la tarde
sobre el ruido de remaches
y de sórdidas preguntas
en el temor del desvelo,
en la pequeña agonía
de los sueños más propios
con intensidad ajena
en la lucha,
en la inmensa paradoja
del valor contraído
en un absurdo destiempo
en la profundidad de la luz
que atraviesa los miedos
nos esperará,
tan sutil como inmutable,
aquel primer encuentro.
en la acuarela gris
de los cables de teléfono
bailando sobre las terrazas,
ejecutando una sinfonía
con inerte perfección
en la indiferencia,
en las plazas que contienen
el hastío de la tarde
sobre el ruido de remaches
y de sórdidas preguntas
en el temor del desvelo,
en la pequeña agonía
de los sueños más propios
con intensidad ajena
en la lucha,
en la inmensa paradoja
del valor contraído
en un absurdo destiempo
en la profundidad de la luz
que atraviesa los miedos
nos esperará,
tan sutil como inmutable,
aquel primer encuentro.
lunes, mayo 26, 2014
El futuro prometido
Es tan absurdo
como intenso
que uno recuerde
de forma tan precisa
los puntos del mapa
que construyen el recuerdo
y si bien todo cuerpo
está por partes, incompleto
se enceguece la memoria
que reconstruye aquel tiempo;
doloroso pasatiempo,
imaginarse detenido
en aquel instante concreto
donde comienza una historia
que forma parte de la vida,
cuando se desconoce
el futuro prometido
y se adolece de temor
para consumirse
en la distancia
que trae el nuevo día.
como intenso
que uno recuerde
de forma tan precisa
los puntos del mapa
que construyen el recuerdo
y si bien todo cuerpo
está por partes, incompleto
se enceguece la memoria
que reconstruye aquel tiempo;
doloroso pasatiempo,
imaginarse detenido
en aquel instante concreto
donde comienza una historia
que forma parte de la vida,
cuando se desconoce
el futuro prometido
y se adolece de temor
para consumirse
en la distancia
que trae el nuevo día.
martes, mayo 06, 2014
Momento II
Seguramente
habrá llovido
en los rincones
de tu esperanza
y fue otro día
el artilugio
para el despojo.
Seguramente
vendrán las horas
que desesperan
por simularse
entretenidas
llenando agendas
y calendarios.
Seguramente
vivirás momentos
pedirás disculpas
decidirás con miedo
reirás con fuerza
abrazarás sin llanto
y maldecirás en silencio.
Seguramente
fumaré en la orilla
de algún otro cuento
y resolveré la historia
sin pensar en lo debido
deseando poner el punto
que evoca el final,
olvido.
sábado, abril 19, 2014
Momento I
Me cuento
una historia absurda
que luego descarto
me contesto
intrigado y solo
em las solapas del tiempo
me aconsejo
no ahogarme
cuando menos lo intento
me arrojo
me quiebro
me despido
pero nunca
me absuelvo.
lunes, marzo 17, 2014
Marzo
Un disco que fluye
armónico y lejano
en el vaivén de las luces
las historias que se narran
tan desbocadas
en el silencio
mi última mañana
desayunando en el parque
y la habitación
y los domingos
y tu ausencia.
martes, marzo 11, 2014
Desván
A veces el frío
también nos agobia
incluso más que el calor
en esas horas que apuñalan
y se dirigen en descubierto
hacia el flanco izquierdo
de la desesperación
cuando uno escribe con firmeza
en cuadernos invisibles
por enésima vez,
bajo angustiosas referencias
que nunca se ama por todo,
pero se ama a pesar de todo
(Y vos leías a Julio,
y yo pensaba en el tiempo)
mientras nos extrañamos
en silencio
contemplando fijamente
la quietud del desván
y las oscuras valijas
todavía a medio hacer.
también nos agobia
incluso más que el calor
en esas horas que apuñalan
y se dirigen en descubierto
hacia el flanco izquierdo
de la desesperación
cuando uno escribe con firmeza
en cuadernos invisibles
por enésima vez,
bajo angustiosas referencias
que nunca se ama por todo,
pero se ama a pesar de todo
(Y vos leías a Julio,
y yo pensaba en el tiempo)
mientras nos extrañamos
en silencio
contemplando fijamente
la quietud del desván
y las oscuras valijas
todavía a medio hacer.
martes, febrero 25, 2014
Flecha
No atravesó
por mi noche
otra flecha tal
como aquella,
inesperada,
tuya,
disipada en el hastío
del calor primaveral.
No habrá otro despojo
tan súbito,
tan insólitamente obvio
como mi cabeza revuelta
en los rincones
de tu desvelo.
por mi noche
otra flecha tal
como aquella,
inesperada,
tuya,
disipada en el hastío
del calor primaveral.
No habrá otro despojo
tan súbito,
tan insólitamente obvio
como mi cabeza revuelta
en los rincones
de tu desvelo.
martes, agosto 27, 2013
Tengo
Tengo un cuento sin final
guardado en el relicario,
mil abrigos sin armario
y algún desierto de sal
tengo tanto corazón
desarmado en estribillos
que escribí sin mucho brillo
esperando sean canción
tengo noches sin dormir
que me esperan impacientes,
y reuniones pendientes
con mis sueños por cumplir
tengo lluvia en el umbral
y muchos discos de Juárez,
costumbre de aquellos bares
cercanos al arenal
tengo tiempo al caminar
mientras detengo mis pasos
y observo que los fracasos
ya no pesan en mi andar
tengo energía en mi voz
y los días que se vienen
van volando porque tienen
certeza de irse con vos.
guardado en el relicario,
mil abrigos sin armario
y algún desierto de sal
tengo tanto corazón
desarmado en estribillos
que escribí sin mucho brillo
esperando sean canción
tengo noches sin dormir
que me esperan impacientes,
y reuniones pendientes
con mis sueños por cumplir
tengo lluvia en el umbral
y muchos discos de Juárez,
costumbre de aquellos bares
cercanos al arenal
tengo tiempo al caminar
mientras detengo mis pasos
y observo que los fracasos
ya no pesan en mi andar
tengo energía en mi voz
y los días que se vienen
van volando porque tienen
certeza de irse con vos.
sábado, julio 06, 2013
Las cosas sin decir.
Hacé una pausa
y no me cuentes
de los malos días
de los desencantos
que guardan dudas
en los paredones,
no desaparezcas
de mi sueño profundo
y que el sol siga siendo
cómplice de tu sombra.
Dejá que te murmure
una frase desatinada
que te robé en la madrugada
y que ahora es mi compañía,
mientras dibujo tu risa
y te pienso otra vez.
Despejemos la niebla
que se acerca en la mañana
y así podremos jugar
a contarnos esta historia
a ser uno en dos mitades
a equivocarnos a raudales
a la aventura de cada día
a despertarnos, siempre iguales
pero soñando todavía.
Despertame, por favor
temo quedarme dormido
cada noche en el camino
de las cosas sin decir.
y no me cuentes
de los malos días
de los desencantos
que guardan dudas
en los paredones,
no desaparezcas
de mi sueño profundo
y que el sol siga siendo
cómplice de tu sombra.
Dejá que te murmure
una frase desatinada
que te robé en la madrugada
y que ahora es mi compañía,
mientras dibujo tu risa
y te pienso otra vez.
Despejemos la niebla
que se acerca en la mañana
y así podremos jugar
a contarnos esta historia
a ser uno en dos mitades
a equivocarnos a raudales
a la aventura de cada día
a despertarnos, siempre iguales
pero soñando todavía.
Despertame, por favor
temo quedarme dormido
cada noche en el camino
de las cosas sin decir.
miércoles, abril 03, 2013
Días de marea
Días de marea
cuando se comprime la suerte
cuando se ayuhenta la pasión
en la prisa y en la rutina
del mismo reloj a cuestas
somos presos, vos y yo
del deseo en nuestros ojos
en la necesidad latente
de construir las noches
de bifurcar los senderos
renombrando calles desiertas
para cubrirlas de sol
de encontrarnos solamente
con el viento alrededor
de mirarnos frente a frente
y encender una luz clara
que ilumine aquel verdor
y que no medien palabras
ni disculpas, ni horarios
ni recuerdos temerarios
bajo la brisa incesante;
perdernos por un instante
al reparo de la sensación.
cuando se comprime la suerte
cuando se ayuhenta la pasión
en la prisa y en la rutina
del mismo reloj a cuestas
somos presos, vos y yo
del deseo en nuestros ojos
en la necesidad latente
de construir las noches
de bifurcar los senderos
renombrando calles desiertas
para cubrirlas de sol
de encontrarnos solamente
con el viento alrededor
de mirarnos frente a frente
y encender una luz clara
que ilumine aquel verdor
y que no medien palabras
ni disculpas, ni horarios
ni recuerdos temerarios
bajo la brisa incesante;
perdernos por un instante
al reparo de la sensación.
lunes, enero 28, 2013
Al universo.
La finitud de las horas,
la incertidumbre forjada,
la luz surcando mis ojos.
La evocación certera del olvido,
la inconstante prisa,
la impenetrable ausencia.
Un concierto tenue de verano,
un tesoro ajeno de escaso valor,
un deseo eterno y efímero.
Un extraño presentimiento,
un disparo en la madrugada,
un árbol que desprende sus hojas.
Los amores que no se entregaron,
los tímidos destellos de gracia,
los libros inundados de palabras.
Los lados ocultos de la resignación,
los caminos nunca antes bifurcados,
los muertos que esperan en una estrella.
Cada barco que atraviesa el mar,
cada espina clavándose en el vacío,
cada lugar anhelado y distante.
Cada estrategia sentida y absurda,
cada respuesta que se hace puente,
cada pensamiento crea al universo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)