¿Qué errante laberinto, qué blancura ciega de resplandor será mi suerte, cuando me entregue el fin de esta aventura la curiosa experiencia de la muerte? Quiero beber su cristalino olvido, ser para siempre; pero no haber sido. Jorge Luis Borges.
sábado, abril 19, 2014
Momento I
Me cuento
una historia absurda
que luego descarto
me contesto
intrigado y solo
em las solapas del tiempo
me aconsejo
no ahogarme
cuando menos lo intento
me arrojo
me quiebro
me despido
pero nunca
me absuelvo.
lunes, marzo 17, 2014
Marzo
Un disco que fluye
armónico y lejano
en el vaivén de las luces
las historias que se narran
tan desbocadas
en el silencio
mi última mañana
desayunando en el parque
y la habitación
y los domingos
y tu ausencia.
martes, marzo 11, 2014
Desván
A veces el frío
también nos agobia
incluso más que el calor
en esas horas que apuñalan
y se dirigen en descubierto
hacia el flanco izquierdo
de la desesperación
cuando uno escribe con firmeza
en cuadernos invisibles
por enésima vez,
bajo angustiosas referencias
que nunca se ama por todo,
pero se ama a pesar de todo
(Y vos leías a Julio,
y yo pensaba en el tiempo)
mientras nos extrañamos
en silencio
contemplando fijamente
la quietud del desván
y las oscuras valijas
todavía a medio hacer.
también nos agobia
incluso más que el calor
en esas horas que apuñalan
y se dirigen en descubierto
hacia el flanco izquierdo
de la desesperación
cuando uno escribe con firmeza
en cuadernos invisibles
por enésima vez,
bajo angustiosas referencias
que nunca se ama por todo,
pero se ama a pesar de todo
(Y vos leías a Julio,
y yo pensaba en el tiempo)
mientras nos extrañamos
en silencio
contemplando fijamente
la quietud del desván
y las oscuras valijas
todavía a medio hacer.
martes, febrero 25, 2014
Flecha
No atravesó
por mi noche
otra flecha tal
como aquella,
inesperada,
tuya,
disipada en el hastío
del calor primaveral.
No habrá otro despojo
tan súbito,
tan insólitamente obvio
como mi cabeza revuelta
en los rincones
de tu desvelo.
por mi noche
otra flecha tal
como aquella,
inesperada,
tuya,
disipada en el hastío
del calor primaveral.
No habrá otro despojo
tan súbito,
tan insólitamente obvio
como mi cabeza revuelta
en los rincones
de tu desvelo.
martes, agosto 27, 2013
Tengo
Tengo un cuento sin final
guardado en el relicario,
mil abrigos sin armario
y algún desierto de sal
tengo tanto corazón
desarmado en estribillos
que escribí sin mucho brillo
esperando sean canción
tengo noches sin dormir
que me esperan impacientes,
y reuniones pendientes
con mis sueños por cumplir
tengo lluvia en el umbral
y muchos discos de Juárez,
costumbre de aquellos bares
cercanos al arenal
tengo tiempo al caminar
mientras detengo mis pasos
y observo que los fracasos
ya no pesan en mi andar
tengo energía en mi voz
y los días que se vienen
van volando porque tienen
certeza de irse con vos.
guardado en el relicario,
mil abrigos sin armario
y algún desierto de sal
tengo tanto corazón
desarmado en estribillos
que escribí sin mucho brillo
esperando sean canción
tengo noches sin dormir
que me esperan impacientes,
y reuniones pendientes
con mis sueños por cumplir
tengo lluvia en el umbral
y muchos discos de Juárez,
costumbre de aquellos bares
cercanos al arenal
tengo tiempo al caminar
mientras detengo mis pasos
y observo que los fracasos
ya no pesan en mi andar
tengo energía en mi voz
y los días que se vienen
van volando porque tienen
certeza de irse con vos.
sábado, julio 06, 2013
Las cosas sin decir.
Hacé una pausa
y no me cuentes
de los malos días
de los desencantos
que guardan dudas
en los paredones,
no desaparezcas
de mi sueño profundo
y que el sol siga siendo
cómplice de tu sombra.
Dejá que te murmure
una frase desatinada
que te robé en la madrugada
y que ahora es mi compañía,
mientras dibujo tu risa
y te pienso otra vez.
Despejemos la niebla
que se acerca en la mañana
y así podremos jugar
a contarnos esta historia
a ser uno en dos mitades
a equivocarnos a raudales
a la aventura de cada día
a despertarnos, siempre iguales
pero soñando todavía.
Despertame, por favor
temo quedarme dormido
cada noche en el camino
de las cosas sin decir.
y no me cuentes
de los malos días
de los desencantos
que guardan dudas
en los paredones,
no desaparezcas
de mi sueño profundo
y que el sol siga siendo
cómplice de tu sombra.
Dejá que te murmure
una frase desatinada
que te robé en la madrugada
y que ahora es mi compañía,
mientras dibujo tu risa
y te pienso otra vez.
Despejemos la niebla
que se acerca en la mañana
y así podremos jugar
a contarnos esta historia
a ser uno en dos mitades
a equivocarnos a raudales
a la aventura de cada día
a despertarnos, siempre iguales
pero soñando todavía.
Despertame, por favor
temo quedarme dormido
cada noche en el camino
de las cosas sin decir.
miércoles, abril 03, 2013
Días de marea
Días de marea
cuando se comprime la suerte
cuando se ayuhenta la pasión
en la prisa y en la rutina
del mismo reloj a cuestas
somos presos, vos y yo
del deseo en nuestros ojos
en la necesidad latente
de construir las noches
de bifurcar los senderos
renombrando calles desiertas
para cubrirlas de sol
de encontrarnos solamente
con el viento alrededor
de mirarnos frente a frente
y encender una luz clara
que ilumine aquel verdor
y que no medien palabras
ni disculpas, ni horarios
ni recuerdos temerarios
bajo la brisa incesante;
perdernos por un instante
al reparo de la sensación.
cuando se comprime la suerte
cuando se ayuhenta la pasión
en la prisa y en la rutina
del mismo reloj a cuestas
somos presos, vos y yo
del deseo en nuestros ojos
en la necesidad latente
de construir las noches
de bifurcar los senderos
renombrando calles desiertas
para cubrirlas de sol
de encontrarnos solamente
con el viento alrededor
de mirarnos frente a frente
y encender una luz clara
que ilumine aquel verdor
y que no medien palabras
ni disculpas, ni horarios
ni recuerdos temerarios
bajo la brisa incesante;
perdernos por un instante
al reparo de la sensación.
lunes, enero 28, 2013
Al universo.
La finitud de las horas,
la incertidumbre forjada,
la luz surcando mis ojos.
La evocación certera del olvido,
la inconstante prisa,
la impenetrable ausencia.
Un concierto tenue de verano,
un tesoro ajeno de escaso valor,
un deseo eterno y efímero.
Un extraño presentimiento,
un disparo en la madrugada,
un árbol que desprende sus hojas.
Los amores que no se entregaron,
los tímidos destellos de gracia,
los libros inundados de palabras.
Los lados ocultos de la resignación,
los caminos nunca antes bifurcados,
los muertos que esperan en una estrella.
Cada barco que atraviesa el mar,
cada espina clavándose en el vacío,
cada lugar anhelado y distante.
Cada estrategia sentida y absurda,
cada respuesta que se hace puente,
cada pensamiento crea al universo.
martes, noviembre 20, 2012
Dormir al sol.
"Always the summers are sleeping away.." (Porcupine Tree, Trains.)
Te desarmé como pieza antigua de reloj
y me acurruqué en el paso de las horas
acompasadas en una brisa de luna llena
cortando el trazo azul de un quieto mar.
Desdoblé mis brazos en otros sueños
viajando en un descanso fuerte y veloz
mientras contemplaba mi espacio, un deseo
partía incompleto en el tiempo que quedó.
¿Y qué tal si aquel abrigo
no era más que una respuesta
en el vacío de las palabras?
¿Sería distinto el cielo
si brotaran de nuestros ojos
las señales de la confusión?
Pasarán como espejos los días
y pasará como el agua esta sensación
aunque nunca sea dos veces el mismo río
el círculo se repetirá para dormir al sol.
Dormir al sol
Te desarmé como pieza antigua de reloj
y me acurruqué en el paso de las horas
acompasadas en una brisa de luna llena
cortando el trazo azul de un quieto mar.
Desdoblé mis brazos en otros sueños
viajando en un descanso fuerte y veloz
mientras contemplaba mi espacio, un deseo
partía incompleto en el tiempo que quedó.
¿Y qué tal si aquel abrigo
no era más que una respuesta
en el vacío de las palabras?
¿Sería distinto el cielo
si brotaran de nuestros ojos
las señales de la confusión?
Pasarán como espejos los días
y pasará como el agua esta sensación
aunque nunca sea dos veces el mismo río
el círculo se repetirá para dormir al sol.
miércoles, octubre 17, 2012
Lo que mueve al mundo
Lo que no da la lluvia cuando moja
ni las luces cuando azules
en oxígeno se transforman
ni las paredes cuando callan
o se tiñen en dulce distancia
transformada en palabras
vive un descanso ineludible
al reparo del último silencio;
espera la presencia de las almas
que desaparecen en la noche.
Lo que no da la música cuando suena
ni las horas perdidas de domingo
que la gente añora tanto como detesta
ni las buenas noticias, ni las sorpresas
con la que uno duerme o se despierta;
ni las soledades bien o malentendidas
que imprecisas en el tiempo se acercan
y se alejan con idéntica soltura;
bajo un halo de misterio
dolores cual desencuentros
fluyen en extraños sucesos,
en simétrica coordinación.
Lo que no se ve en la multitud
no es una figura que se replica
ni la certeza de aquél que sueña
ni la confianza del que todo lo tuvo
ni la incertidumbre del que transita
su primer día en la tierra.
Lo que no se ve en los espejos
ni es informado por los medios
ni se huele cual taza de té
ni se cosecha como las flores
ni se transmite, vende u obtiene
sin dudas es lo que al mundo mueve
y con igual fuerza hace dejar de mover.
ni las luces cuando azules
en oxígeno se transforman
ni las paredes cuando callan
o se tiñen en dulce distancia
transformada en palabras
vive un descanso ineludible
al reparo del último silencio;
espera la presencia de las almas
que desaparecen en la noche.
Lo que no da la música cuando suena
ni las horas perdidas de domingo
que la gente añora tanto como detesta
ni las buenas noticias, ni las sorpresas
con la que uno duerme o se despierta;
ni las soledades bien o malentendidas
que imprecisas en el tiempo se acercan
y se alejan con idéntica soltura;
bajo un halo de misterio
dolores cual desencuentros
fluyen en extraños sucesos,
en simétrica coordinación.
Lo que no se ve en la multitud
no es una figura que se replica
ni la certeza de aquél que sueña
ni la confianza del que todo lo tuvo
ni la incertidumbre del que transita
su primer día en la tierra.
Lo que no se ve en los espejos
ni es informado por los medios
ni se huele cual taza de té
ni se cosecha como las flores
ni se transmite, vende u obtiene
sin dudas es lo que al mundo mueve
y con igual fuerza hace dejar de mover.
miércoles, septiembre 05, 2012
En la quietud.
Inclinado en el peso
subjetivo de las horas
se despierta el concepto
amalgamado y distante
de aquel primer sueño.
Despojo y absolución,
una herida y un cuento
para el desenlace inaudito:
desgarro vil de la noche.
Imaginaria dulzura
rostros ajenos al amor
disparándose en el aire
un gris martes de abril.
Construcción venerada
por el mismo desconcierto
ojos varados en la lluvia
(soledades bajo un puente).
Realidad limitada
al duelo de las mañanas
buscando algún gesto
en la quietud del silencio.
subjetivo de las horas
se despierta el concepto
amalgamado y distante
de aquel primer sueño.
Despojo y absolución,
una herida y un cuento
para el desenlace inaudito:
desgarro vil de la noche.
Imaginaria dulzura
rostros ajenos al amor
disparándose en el aire
un gris martes de abril.
Construcción venerada
por el mismo desconcierto
ojos varados en la lluvia
(soledades bajo un puente).
Realidad limitada
al duelo de las mañanas
buscando algún gesto
en la quietud del silencio.
jueves, julio 12, 2012
Cascada
Escribir en cascada que fluye como estas palabras.
Una sonrisa en el último asiento del colectivo.
Las copias de llaves en mi mesa de luz.
Los ojos verdes antiguamente templados.
La directriz dibujada sobre el papel.
Esa noche fría de un crudo invierno.
El horizonte que pronto se asoma.
Las luces mojando mis pupilas.
Aquel espejo que me observa.
El rumor del viento sur.
La duda en mí.
Vivir sin ser .
Sólo vivo.
Soy.
martes, junio 19, 2012
De los atardeceres
desconozco
el sombrío pulsar desde el umbral
de los atardeceres
pero sin embargo crezco
y observo a lo lejos las olas
que cruzan y se estremecen
como mis párpados
entreabiertos y secos
buscando a tientas
la caricia nocturna del viento.
hoy, hombre.
ayer, brisa.
mañana, tiempo.
el sombrío pulsar desde el umbral
de los atardeceres
pero sin embargo crezco
y observo a lo lejos las olas
que cruzan y se estremecen
como mis párpados
entreabiertos y secos
buscando a tientas
la caricia nocturna del viento.
hoy, hombre.
ayer, brisa.
mañana, tiempo.
domingo, febrero 26, 2012
Transmutación de los parques
Me reconocí
en el viento y en la fronda
del rocío estival
transmutación de los parques
en efímeros trazos de roble
caricia entreverada de los surcos
húmeda cosecha de flores
y sobre el paisaje
aún desierto
los mares rodearon mi boca
señal antigua
de los hombres en vigilia
lúgubre estela del firmamento
golpeando puertas
súbitamente encendidas
desde el mismo camino
desdibujado y extenso
me hallé corriendo
con el corazón desnudo
y la risa en la voz
con la premura de lo incierto
me descubrí joven
en la penumbra de mi existir.
en el viento y en la fronda
del rocío estival
transmutación de los parques
en efímeros trazos de roble
caricia entreverada de los surcos
húmeda cosecha de flores
y sobre el paisaje
aún desierto
los mares rodearon mi boca
señal antigua
de los hombres en vigilia
lúgubre estela del firmamento
golpeando puertas
súbitamente encendidas
desde el mismo camino
desdibujado y extenso
me hallé corriendo
con el corazón desnudo
y la risa en la voz
con la premura de lo incierto
me descubrí joven
en la penumbra de mi existir.
jueves, junio 02, 2011
A oscuras.
segundos inertes de luces rojas
que no caben en besos ni en hojas
donde suelen clavarse las espinas
que calan hondo en un cuerpo herido
por el filo de una noche desvelada
donde la primavera inmaculada
guardó en su ausencia algo perdido
como en los días grises de bruma
que descargan su vapor aún viciado
entre las calles, el coraje desahuciado
sobre las flores que ya no perfuman
el aire que suspira la esencia
en la sonrisa eterna, irreverente
y el dolor final quizá conciente
de la finitud de su presencia
como estos ríos azules de tinta
que fluyen y se deslizan aquí a mi vera
como esta historia de la espera
sobre el cuadro que hoy se pinta
con un rostro sin color ni figura
que despeje la incertidumbre
y yo que mantengo la costumbre
de caminar solo y a oscuras.
martes, enero 18, 2011
Matices
habría que verse a sí mismo
vestido o desnudo
vital o apagado
cerrado o abierto
enérgico o cansado
partido o entero
dormido o despierto
para entender que la vida
no es un código binario
de unos o ceros, blancos o negros
los grises terminan dominando
nuestras acciones sin pensarlo
no es la vida ni la muerte
no es el hombre ni su sombra
es tan sólo una idea perdida
bajo el umbral de los matices.
vestido o desnudo
vital o apagado
cerrado o abierto
enérgico o cansado
partido o entero
dormido o despierto
para entender que la vida
no es un código binario
de unos o ceros, blancos o negros
los grises terminan dominando
nuestras acciones sin pensarlo
no es la vida ni la muerte
no es el hombre ni su sombra
es tan sólo una idea perdida
bajo el umbral de los matices.
domingo, enero 09, 2011
Pasajero
mi corazón y una brisa de verano
solían decirse cosas al oído
conversaciones casi inaudibles
bajo la inmensa agonía del tiempo
parece que ya se han olvidado
del peligro, de su suerte
(los vientos aún arrastran
la espesa bruma del temor)
conservan cada madrugada
aquellas flores prometidas
al invierno y al amor
al destino y a sus ríos
no asumieron aún el valor
de aquel fuego crepitando
la misma furia inquisidora,
el interrogante hecho deseo
y al juzgarse inconfundibles
pierden la esencia de su vuelo
la fragilidad siempre acecha
implacable sobre sus sombras
quizá despejen sus dudas
comprendiendo sólo un sueño:
el encanto más profundo
es viajar y saberse pasajero.
solían decirse cosas al oído
conversaciones casi inaudibles
bajo la inmensa agonía del tiempo
parece que ya se han olvidado
del peligro, de su suerte
(los vientos aún arrastran
la espesa bruma del temor)
conservan cada madrugada
aquellas flores prometidas
al invierno y al amor
al destino y a sus ríos
no asumieron aún el valor
de aquel fuego crepitando
la misma furia inquisidora,
el interrogante hecho deseo
y al juzgarse inconfundibles
pierden la esencia de su vuelo
la fragilidad siempre acecha
implacable sobre sus sombras
quizá despejen sus dudas
comprendiendo sólo un sueño:
el encanto más profundo
es viajar y saberse pasajero.
martes, junio 08, 2010
Regreso
regreso al fin y sin prisa
a la cornisa de los amaneceres
a la costumbre de descubrirme
en la quietud de la penumbra
creyendo en la vana esperanza
de días soleados y otoños sin noche
regreso a las olas, a los mares abiertos
a los patios incolumnes de aquella casa
donde tu ingenua risa mordía mis sueños
¿habrá sido la primavera de tus ojos al mirar?
regreso a mis luchas cotidianas
a mis ganas de nada y de todo en sí
a buscar tu nombre en el espejo
imaginando una tierra liberada
rutas perdidas bajo una tormenta de abril
regreso a mis viejas causas perdidas
al deseo de cambiar siempre de planes
y a la promesa de conservar tus amores
pero ya no estaban aquí tus flores
el destierro las llevó lejos de mí.
a la cornisa de los amaneceres
a la costumbre de descubrirme
en la quietud de la penumbra
creyendo en la vana esperanza
de días soleados y otoños sin noche
regreso a las olas, a los mares abiertos
a los patios incolumnes de aquella casa
donde tu ingenua risa mordía mis sueños
¿habrá sido la primavera de tus ojos al mirar?
regreso a mis luchas cotidianas
a mis ganas de nada y de todo en sí
a buscar tu nombre en el espejo
imaginando una tierra liberada
rutas perdidas bajo una tormenta de abril
regreso a mis viejas causas perdidas
al deseo de cambiar siempre de planes
y a la promesa de conservar tus amores
pero ya no estaban aquí tus flores
el destierro las llevó lejos de mí.
viernes, febrero 26, 2010
Los Deseos
la lluvia que cae sobre mi pecho
me recuerda a un horizonte perdido
mis ojos se colman de una nostalgia eterna
por el castigo que persigue al más débil
cuando por fin entiendo este juego
donde la estupidez es un barco sin capitán
solía tener la llave del encuentro
sin la prisa sofocante de los años
pero las liras siguieron sonando
mas allá de la lujuria y mi canción
esfumándose en brisas de madrugada
guardando rencores de una tarde sin fé
aquel faro gira sobre una brújula perdida
marcando un norte anclado en el sol
el silencio mantiene esta agonía
sobre mi boca que se hace puente
en mis pasos de extraño augurio
trato de contener una vana inquietud
que a cada momento golpea mi puerta
dentro del cuarto vacío, una sombra
en las cenizas del crudo invierno
mi espalda desnuda ignorando la noche
las absurdas sirenas gritándole al viento
el dulce licor de tu esperanza
la sonrisa más clara del horizonte
el reloj con su tic tac enfermo
las luces agitando sus angustias
aquel mismo sueño sobre mi mesa de luz
y los deseos que arrastraron la tormenta
posándose intactos sobre mi ventanal.
me recuerda a un horizonte perdido
mis ojos se colman de una nostalgia eterna
por el castigo que persigue al más débil
cuando por fin entiendo este juego
donde la estupidez es un barco sin capitán
solía tener la llave del encuentro
sin la prisa sofocante de los años
pero las liras siguieron sonando
mas allá de la lujuria y mi canción
esfumándose en brisas de madrugada
guardando rencores de una tarde sin fé
aquel faro gira sobre una brújula perdida
marcando un norte anclado en el sol
el silencio mantiene esta agonía
sobre mi boca que se hace puente
en mis pasos de extraño augurio
trato de contener una vana inquietud
que a cada momento golpea mi puerta
dentro del cuarto vacío, una sombra
en las cenizas del crudo invierno
mi espalda desnuda ignorando la noche
las absurdas sirenas gritándole al viento
el dulce licor de tu esperanza
la sonrisa más clara del horizonte
el reloj con su tic tac enfermo
las luces agitando sus angustias
aquel mismo sueño sobre mi mesa de luz
y los deseos que arrastraron la tormenta
posándose intactos sobre mi ventanal.
lunes, enero 25, 2010
Arlequines
cada noche sueño el mismo escenario
sólo dos luces alumbrando el salón
riendo como arlequines extasiados
por el trémulo crepitar de las llamas
poniendo fin a la hoguera del dolor
sobre tu espalda posaré mis horas
suspirando un abrazo interminable
que dure más que el propio sol
para retener en cada tarde de lluvia
los vestigios de aquel dulce placer
el destino no detuvo su aguda prisa
apurando el paso para vernos llegar
poniéndonos uno al otro, frente a frente
dos desconocidos observándose en la calle
con tantas preguntas y una sola respuesta
ahora que fueron mías tus nostalgias
y que brilla inmensa una luz interior
mis párpados sólo buscan refugiarse
dejando de lado el ruido y los mares
para adentrarse en la hermosa quietud
viajando en cada profundo despertar
hacia la penumbra de tus sueños
y sin decir palabra alguna sabré
que no imaginaba encontrarte tan cerca
que aún te estaba esperando
por vez primera encontraré la paz
contemplando aquel nuevo amanecer
en donde los hombres ya no miran tristes al sur
y tus ojos se inclinan hacia mi promesa.
sólo dos luces alumbrando el salón
riendo como arlequines extasiados
por el trémulo crepitar de las llamas
poniendo fin a la hoguera del dolor
sobre tu espalda posaré mis horas
suspirando un abrazo interminable
que dure más que el propio sol
para retener en cada tarde de lluvia
los vestigios de aquel dulce placer
el destino no detuvo su aguda prisa
apurando el paso para vernos llegar
poniéndonos uno al otro, frente a frente
dos desconocidos observándose en la calle
con tantas preguntas y una sola respuesta
ahora que fueron mías tus nostalgias
y que brilla inmensa una luz interior
mis párpados sólo buscan refugiarse
dejando de lado el ruido y los mares
para adentrarse en la hermosa quietud
viajando en cada profundo despertar
hacia la penumbra de tus sueños
y sin decir palabra alguna sabré
que no imaginaba encontrarte tan cerca
que aún te estaba esperando
por vez primera encontraré la paz
contemplando aquel nuevo amanecer
en donde los hombres ya no miran tristes al sur
y tus ojos se inclinan hacia mi promesa.
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